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Muere un bebe de 15 días por tosferina

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Un bebé de 15 días ha fallecidopor tosferina en el Hospital Materno Infantil de Málaga, según han indicado fuentes de la Delegación Territorial de Salud de la Junta de Andalucía, que han descartado que haya un brote de esta enfermedad infecciosa.

El pequeño ingresó el pasado 16 de octubre en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) del Materno Infantil, donde murió cuatro días después a raíz de las complicaciones provocadas por la enfermedad. El niño, debido a su corta edad, no se encontraba aún inmunizado, ya que la primera vacuna se administra a los dos meses de edad.

Según informa el diario Málaga Hoy, el ginecólogo recomendó a la madre que se pusiera la vacuna durante el embarazo para transmitir así los anticuerpos a su hijo. Y aunque la mujer trató de comprarla en farmacias, no la consiguió.

Una enfermedad que ha resurgido

La tosferina es una enfermedad infecciosa que, en un principio, parece un resfriado más, pero que, con el tiempo, se mantiene como una tos persistente característica durante varias semanas, en forma de ataques que casi no dejan respirar.

Aunque también afecta a los adultos, esta dolencia es especialmente peligrosa en niños, pudiendo ser causa de ingreso en una unidad de vigilancia intensiva de bebés por insuficiencia respiratoria y crisis de cianosis (color azul de la piel por falta de oxígeno).

En los bebés, la tosferina, producida por la bacteria Bordetella pertussis, puede llegar a ser mortal. De hecho, según datos del Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC), en el año 2013 esta enfermedad acabó con la vida de 63.000 niños menores de cinco años en todo el mundo.

Actualmente en España se registran algo más de 3.000 casos al año, según datos del Ministerio de Sanidad, con la incidencia más alta en los menores de un año, en especial antes de los dos meses, cuando se administra la primera dosis de la vacuna.

Según datos de 2013, la incidencia en recién nacidos ha aumentado en los últimos años, con una tasa de 325 casos por cada 100.000 habitantes en menores de un mes.

María José Álvarez Pasquín, directora de la web vacunas.org, de la Asociación Española de Vacunología, explica a este periódico que “la tosferina es una enfermedad todavía bastante común“. En palabras de Francisco Álvarez, secretario del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP), “en España hay Comunidades como Canarias, Cataluña, País vasco y Madrid donde se está viviendo una auténtica epidemia de tos ferina”.

Según una actualización del Ministerio de Sanidad que revisaba el programa de vacunación frente a la tosferina en España, esta enfermedad “mantiene un patrón epidémico cíclico con ondas que se presentan cada tres o cinco años, pero se observa un progresivo aumento de la incidencia, hospitalización y mortalidad desde 2010”. Hasta ese año, la incidencia de tosferina en España había sido inferior a dos casos por cada 100.000 habitantes, mientras que en 2012 alcanzó su pico máximo con 7,75 casos por cada 100.000.

Aunque el aumento se da en todos los grupos de edad, es especialmente pronunciado en los menores de un año: en 2007 hubo 46,3 casos de tosferina en menores de un año por cada 100.000 habitantes, mientras que en 2013 la cifra era de 162,5 casos por cada 100.000 habitantes, con un pico máximo de 197,9 por cada 100.000 en 2011. Particularmente, dentro de este grupo, el incremento es aún más marcado en los menores de tres meses, y específicamente entre los menores de un mes, que son quienes muestran tasas de hospitalización más elevadas.

Existen varias inmunizaciones con esta esta enfermedad, todas ellas vacunas inactivadas que forman parte de inmunizaciones combinadas, ya que no existe una inyección exclusiva contra la tosferina. En España se utiliza la vacuna hexavalente y pentavalente, que se administran en el primer y segundo año de vida, y luego están las trivalentes (DTPa/Tdpa) contra la tosferina, el tétanos y la difteria, que se administran a los cuatro y seis años de edad.

Aunque la AEP recomienda la vacunación de todos los niños contra la tos ferina, era imposible que el niño fallecido en Málaga hubiera estado vacunado, ya que todavía no había alcanzado la edad para la primera dosis recomendada. No obstante, sí hubiera sido deseable que su madre hubiera estado protegida.

Vacunar a embarazadas, lo más efectivo

Las últimas evidencias científicas sugieren que las futuras madres que estén al final de su gestación también se inmunicen contra esta enfermedad, para aportarle así anticuerpos protectores a través de la placenta a su hijo. Esta medida, señalan desde la AEP, “puede ser la actividad de prevención más efectiva en tanto el bebé llega a la edad de vacunación”.

La vacunación a las gestantes está implementada en países como Estados Unidos o Reino Unido, pero en España su administración es desigual y varía según las Comunidades Autónomas. En nuestro país, la vacunación a embarazadas, que debe hacerse entre la semana 27-28 y la 36 de gestación, está incorporada en Asturias, Canarias, Cataluña (que fue la primera comunidad en implementarla), la Comunidad Valenciana, Extremadura, Navarra y el País Vasco.

“En las Comunidades en las que aún no se ha incluido esta vacuna [todas las restantes más Ceuta y Melilla] para las mujeres gestantes, se da la circunstancia de que la vacunación, recomendada por ginecólogos, médicos de familia, pediatras y matronas, no puede cumplimentarse en los centros de vacunación oficiales (los centros de salud, en general), ni tampoco a través de la compra de la vacuna en las oficinas de farmacia, creando desconcierto y preocupación en las familias y los profesionales”, explican desde la AEP.

Escasez de vacunas

Sin embargo, el problema es que no hay vacunas contra la tosferina, ya que hay un desabastecimiento generalizado de las inmunizaciones con el componente frente a esta enfermedad. Según explica a EL MUNDO María José Álvarez, “hay una falta de fabricación, no hay disponibilidad”, lo que en la práctica supone que “no se está vacunando a las embarazadas”, explica esta experta, que indica que “las recomendaciones sobre inmunización materna empezaron a hacerse cuando no había escasez”.

Tal y como relata Francisco Álvarez, en la práctica, “las Comunidades tienen que decidir entre vacunar a los niños a los seis años o a las embarazadas“. Todas ellas vacunan a los bebés durante el primer año de vida, pero luego, 12 han optado por poner otra dosis a los seis años mientras que siete han decidido, en lugar de esto, vacunar a las embarazadas. Esta última opción, en opinión de Francisco Álvarez, es la más adecuada, ya que se ha demostrado que ” vacunar a partir de la semana 27 es la medida más eficiente, porque es justo en ese momento cuando se produce el paso de las defensas y anticuerpos de la madre al hijo a través de la placenta”.

Hace tan sólo dos semanas, el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC) advertía de las pocas dosis disponibles de la vacuna combinada frente a la tosferina. Aunque no se sabe el motivo exacto de esta escasez, el ECDC argumenta que podría ser debido a una reducción “de las capacidades para la producción del antígeno”.

El desabastecimiento de la vacuna se está produciendo, según explica a EL MUNDO una de las dos farmacéuticas que producen este producto, GSK, debido “en primer lugar, porque la demanda mundial, y en España en concreto, está creciendo, y de las dos compañías que tienen autorizada la vacuna DTP, sólo GSK está suministrando vacunas para atender a las necesidades nacionales. Conviene recordar que la producción de vacunas es un proceso complejo y que está habiendo problemas en la producción a gran escala de uno de los componentes del antígeno de Pertussis acelular. Debido a estos problemas de fabricación, GSK está teniendo retrasos significativos en la disponibilidad de dosis a nivel global, lo que repercute también en España”.

La compañía también explica que está “experimentando algunas dificultades temporales con los test de liberación de los lotes de las vacunas que contienenPertussis acelular. Aunque esto es independiente del problema de producción a gran escala, si que está originando retrasos en el plan de suministro. Continuamos liberando y distribuyendo lotes, pero de una manera más lenta […] Se espera que la situación de fabricación mejore paulatinamente, no obstante al ser la demanda cada vez más elevada que las dosis que somos capaces de producir, anticipamos que el problema de abastecimiento requerirá una revisión permanente“.

Este desabastecimiento está suponiendo un “importante inconveniente” para la vacunación de las gestantes en las semanas previas al parto, explican desde la AEP. Ante esta situación, señalan desde el ECDC, el principio general debería ser “asegurar la protección de todos los niños” así como mantener los programas de inmunización materna.

El pasado mes de Junio, la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, recomendaba la puesta en marcha de la estrategia de vacunación para el control de la tosferina grave y su mortalidad en los menores de tres meses mediante la administración de la vacuna dTpa entre las semanas 27-28 y la 36 de gestación. Un mes antes, el Ministerio de Sanidad ya había advertido a los profesionales sanitarios de la existencia de un problema mundial de suministro de estas vacunas, y recomendó a las CCAA que ya tuvieran implantada la vacunación en embarazadas priorizar esta inmunización frente a la de los niños de seis años.

Sin embargo, tal y como explica María José Álvarez, de momento, el criterio mayoritario está siendo el de vacunar a los niños. Esta experta explica que este tipo de medidas, que suponen la modificación, aunque sea temporal, de un calendario vacunal, “son difíciles de implantar”. Además, cuenta, “la evidencia científica de la efectividad de la vacunación en embarazadas es bastante reciente“.

El ejemplo inglés

Los datos surgieron gracias al caso de Reino Unido, uno de los países pioneros en vacunar a embarazadas contra la tosferina. Allí empezaron a verse varios casos de esta enfermedad infecciosa, por lo que se decidió vacunar a las gestantes, una medida que, según indican desde el ECDC y publicadas en varios estudios, ha tenido un “alto impacto” en la mortalidad.

Según el organismo europeo, la efectividad de la vacunación maternal es del 91%si la dosis se administra siete días antes del parto.